Dirección
Primaria · 3° B
Acto del 17 de agosto
Los esperamos el viernes a las 9:30 en el patio central. Las familias de primaria…
Lo ves por: Sofía · 3° B
Muro, mensajería, boletines, legajo y asistencia: todo lo que el colegio le dice a una familia, en un solo lugar. Y en ese mismo lugar está la cuenta corriente de esa familia — el saldo, el comprobante con CAE y el link de pago —, no en un sistema aparte que hay que ir a mirar.
Treinta minutos, sobre los casos de tu colegio. Si hoy todo pasa por mail y WhatsApp, es la reunión indicada.
Recreación ilustrativa con datos ficticios: el celular de una familia muestra el muro del colegio filtrado por hijo, con un comunicado de dirección, un resumen de la cuota y el menú del comedor; al lado, el mismo panel visto por administración, con la cuenta corriente de esa familia, el acuse de lectura del comunicado y un mensaje de preceptoría.
No es desprolijidad: son herramientas que nunca fueron pensadas para una escuela y que igual sostuvieron el día a día durante años. Si te suena alguna de estas escenas, estás en el punto de partida más común que vemos.
Cuatro tarjetas ilustran el estado actual de un colegio sin sistema, con ejemplos ficticios: un comunicado de WhatsApp sin confirmación de lectura, un mail dirigido a todo el colegio, una consulta sin responsable asignado y un legajo guardado en una planilla compartida.
Se manda al grupo de WhatsApp y nadie sabe con certeza quién lo leyó.
Le llega a todo el colegio aunque la novedad sea de un solo curso.
Una familia pregunta algo, se pierde entre mil mensajes y no queda claro a quién le toca.
Vive en una carpeta con una contraseña que, a esta altura, sabe todo el mundo.
Para muchos colegios Konect es el primer sistema de verdad. Por eso el arranque importa tanto como las funciones: se importan familias, alumnos y personal desde una planilla, y cada colegio prende solo los módulos que va a usar.
Publicás una vez y cada familia ve lo que le toca. Cuando querés saber si llegó, no preguntás en la puerta del aula: mirás los nombres.
Ilustración con datos ficticios: un selector de audiencia que muestra la vista previa de alcance sobre Primaria y las divisiones 3° A y 3° B, y un panel de Lecturas con los nombres de las familias que leyeron, las que todavía no, el porcentaje alcanzado y ejemplos de galería, publicación anclada y publicación programada.
Por rol, por nivel, por división, por curso o persona por persona. Antes de publicar te muestra a cuántas personas llega, sin contar dos veces a quien está en varios lugares.
Cuando la familia tiene la publicación un segundo y medio en pantalla, queda marcada como leída, sin apretar “confirmo lectura”. Después abrís Lecturas y ves los nombres: quiénes leyeron y hace cuánto, quiénes no leyeron todavía, el porcentaje, y quién la vio estando fuera de la audiencia.
Lo que subís
Hasta 10 archivos por publicación —fotos, videos, PDF, Word, Excel— en carrusel, grilla o collage. Las fotos HEIC de iPhone se convierten solas.
El ritmo
Publicación anclada arriba con vencimiento, borradores, programada a la hora que elegís y scroll infinito. El push al celular abre esa publicación exacta.
Del lado de la familia
Me gusta con las caras de quiénes reaccionaron, comentarios que habilitás publicación por publicación, filtros por hijo o por lo institucional y la franja “Lo ves por: Sofía · 3° B”.
No tiene audios ni llamadas. Tiene otra cosa.
Ejemplos ilustrativos con datos ficticios: un aviso de preceptoría que sale una sola vez y llega como tres conversaciones separadas a la mamá, al papá y a la abuela tutora; una consulta con número de ticket derivada a otra persona del staff; una matriz de permisos de contacto por nivel; y un archivo adjunto que se verifica en cada apertura.
Por defecto el envío es en paralelo: cada adulto de la familia queda en una conversación 1:1 y no se ve con los demás. Por familia se puede pasar a un hilo compartido o a uno restringido, dejando el motivo asentado.
Número de ticket, estado abierto, resuelto o reabierto, nota de cierre, derivación a otro miembro del staff quedando vos como lector, escalamiento a directivos visible u oculto para la familia, y bandeja por departamento.
Matriz por nivel con switches separados para docentes y preceptores del curso, directivos del nivel, departamentos administrativos y orientación. Al crear el hilo lo verifica la base, no solo la pantalla.
Fotos y documentos van a un bucket privado y cada vez que alguien los abre el servidor vuelve a chequear que sea participante de esa conversación. Todo desde el mismo clip: imágenes hasta 10 MB comprimidas, documentos y videos hasta 100 MB.
No es una ventana a otro sistema académico: el régimen de evaluación, el cierre, la firma y el PDF viven adentro de Konect.
Ejemplo ilustrativo con datos ficticios: una bandeja de cierre con la matriz de divisiones y materias, el pie de firmas de un boletín con sus casillas por lote, y los cuatro presets de régimen de evaluación.
Carga
El docente carga en una planilla que cambia sola según cómo se evalúa esa materia: numérica, cualitativa, conceptual, por competencias NAP, cruzada o binaria.
Cierre
El directivo revisa en una bandeja con matriz división × materia y cinco estados; el semáforo marca en ámbar lo que lleva 48 h esperando y en rojo lo de 96 h.
Firma y publicación
Desde la mesa de publicación firmás y publicás de a uno o por lote. La firma del directivo sale estampada al pie del PDF, y antes de publicar un lote destildás cuáles firmas van.
La familia
En Mis calificaciones ve los boletines por hijo y por año → período, descarga el PDF oficial y confirma la recepción. Al publicar le llega notificación en la app, push y mail.
El régimen se define por nivel: escala numérica con mínimo, máximo, nota de aprobación y redondeo, o escala cualitativa con las etiquetas del colegio; fórmula del período y del año, incluida una fórmula propia con validador en vivo; instancias evaluativas con su peso, períodos en un clic, capacidades y observaciones. Dentro del nivel, una materia puede evaluarse distinto al resto, con un motivo obligatorio anotado.
Si el colegio es bilingüe, el boletín sale con las escalas Cambridge IGCSE. Para imprimir, bajás el pack ZIP de una división, hasta 40 alumnos.
La familia completa el legajo de su hijo desde Mis Hijos y lo que carga entra como sugerencia. El colegio la aprueba, la rechaza con el motivo escrito o escribe un valor propio, campo por campo, con aviso cuando el dato nuevo choca con el que ya estaba.
Cada colegio define qué campos son obligatorios y cuáles disparan alerta, y eso alimenta el porcentaje de completitud de cada fila. Un panel de Pendientes junta todo lo que espera revisión y abre el legajo directo en el campo a revisar.
Ejemplo ilustrativo con datos ficticios: una pantalla de revisión del legajo con lo que cargó la familia a la izquierda y la decisión del colegio a la derecha, más tres tarjetas con documentos, herencia de responsables entre hermanos y el asistente de alta.
Cuatro estados
Borrador, En revisión, Requiere cambios y Aprobado, siempre con la observación escrita.
Salud bajo permiso
Alergias, obra social y contactos de emergencia solo los ve quien tenga el permiso de datos sensibles. Los documentos suben a un bucket privado y se abren con enlace firmado.
Padrón e historial
Podés cargar el padrón entero desde una planilla, y todo cambio queda en historial auditado.
Ejemplo ilustrativo de la carga de asistencia: la planilla entra por foto, dictado o Excel, el sistema propone los registros alumno por alumno y deja uno sin identificar para reasignar a mano, y nada se guarda hasta que el preceptor confirma; al lado, un calendario con eventos que se repiten y una grilla de horarios que marca un choque.
Cargás las inasistencias dictando por voz, pegando una foto de la planilla de papel o subiendo un Excel. El sistema lee lo que mandaste, arma la propuesta alumno por alumno y vos la revisás y confirmás antes de que se guarde.
Se registran inasistencias, tardanzas y retiros con fecha, motivo y si está justificada. Para un paro o una salida, la falta grupal aplica la misma fecha a todos los alumnos que marques, y el preceptor adjunta el certificado al evento. El alumno que el sistema no pudo identificar queda marcado para reasignar a mano. Cada colegio tiene un cupo mensual de usos de IA.
Eventos con repetición diaria, semanal, quincenal o mensual, dirigidos al mismo público que los comunicados. Cada persona genera su propio enlace para suscribirse desde Google Calendar, Outlook o Apple, con token que se puede rotar.
La grilla marca los choques: docente en dos lugares a la vez, curso superpuesto, aula ocupada, o docente en un horario que declaró no disponible. Cada docente, alumno y familia ve el suyo.
Recreación ilustrativa con datos ficticios de la cuenta corriente de una familia: una prefacturación mensual en borrador, oculta para las familias hasta que alguien la publica, y el circuito por el que un comprobante ya emitido se concilia con la familia y se acredita el pago reportado.
Cada familia tiene una cuenta corriente donde se anota, en orden, todo lo que debe y todo lo que paga. Lo impago de agosto no se vuelve a facturar en septiembre: ya está anotado y sigue ahí.
No hay un campo «deuda» que alguien pueda editar. El saldo es la suma de los movimientos: si hay que cambiar lo que una familia debe, se agrega el movimiento que lo explica. Queda escrito quién lo hizo y cuándo.
Una corrida recorre a todos los alumnos y aplica lo que corresponde. Correrla dos veces no duplica nada: reconoce lo que ya anotó y agrega solo lo que falta.
Una corrida nunca le muestra nada a nadie: los resúmenes nacen ocultos y publicarlos es un paso aparte y explícito. Entre «el sistema calculó» y «la familia lo vio» hay una persona que revisa. Siempre.
Los comprobantes salen de tu facturación electrónica, con su CAE. Konect los busca, los cruza con cada familia y se los acerca — y cuando la familia transfiere, el pago pasa por una persona antes de entrar al libro.
Sobre ese libro se apoyan los recibos, las proyecciones de cobranza y los recargos por mora. Todo mira la misma columna.
11%
Un año antes era 7%. En el sur y el oeste del conurbano bonaerense, en algunos casos llega al 20%.
AIEPA · agosto 2026Las instituciones educativas de gestión privada quedaron incorporadas al régimen de comprobantes electrónicos, con detalle separado por nivel, por enseñanza programática y extraprogramática, y por conceptos como comedor o transporte.
Boletín OficialMás de setenta permisos separados —ver legajo, ver ficha de salud, cerrar períodos, firmar boletines, acreditar pagos, ver auditoría, manejar claves de API— que cada colegio prende o apaga por rol. Además de los roles de fábrica, el colegio arma los suyos, y un simulador te muestra qué ve exactamente una persona concreta y qué rol le está dando cada permiso.
Permisos por rol
El conjunto de permisos es fijo; el colegio decide cómo combinarlos.
Auditoría inteligente de mensajería
Cada conversación tiene temperatura, nivel de alerta y tendencia.
Dirección entra al monitor, abre una conversación y puede ocultarla o bloquearla dejando el motivo asentado. Todo detrás de un permiso propio, no del genérico de administrador.
Historial de cambios
Legajo, documentos, ficha de salud, responsables, roles y vínculos familiares.
Queda el valor anterior, el nuevo, quién lo hizo, desde qué IP y con qué navegador. El panel filtra por persona, acción, entidad y fechas.
Tu colegio, tu app
Subdominio propio, color y logo del colegio.
La app instalada en el celular lleva el nombre y el ícono del colegio. Los datos de una institución están cerrados por organización en la base, no solo por pantalla.
Claves de API que administra el colegio, con alcance por recurso, límite de pedidos por minuto, vencimiento y registro de último uso.
Cada persona decide qué notificaciones recibe, por qué canal y con horario de silencio.
Ejemplo ilustrativo con datos ficticios: una matriz de permisos por rol con un rol propio del colegio y un simulador de lo que ve una persona, el monitor de auditoría inteligente de mensajería con su mapa de calor y su temperatura, el historial de cambios de un legajo con valor anterior y nuevo, y la app del colegio con su subdominio propio.
Comparación ilustrativa entre la forma habitual de resolver comunicación, boletines, cobranza y dependencia de proveedores, y cómo los resuelve Konect.
01
El comunicado sale al grupo de WhatsApp o a un mail masivo: llega a todos aunque sea de un solo curso, y nadie sabe quién lo leyó.
Elegís a quién le llega y el acuse se registra solo. Abrís la publicación y ves los nombres de quiénes no se enteraron.
02
Una ventana a otro sistema: se consultan, pero se arman en otra parte.
Se cargan, se cierran, los revisa dirección y se publican acá. El histórico queda acá.
03
La app muestra la deuda que le pasa otro sistema, con un acuerdo comercial de por medio. Si el número está mal, se corrige del otro lado.
El libro vive adentro. El saldo es la suma de los movimientos y se corrige agregando el movimiento que lo explica.
04
La integración existe siempre y cuando haya acuerdo entre proveedores.
Konect no necesita permiso de nadie, y expone una API con claves que administra el colegio.
Preferimos que lo sepas ahora y no en la tercera reunión.
Konect cubre comunicación, académico, legajo y cobranza de aranceles. Sueldos y contabilidad general siguen donde están.
Nos integramos con tu facturación electrónica: traemos los comprobantes que ya salieron con su CAE y los conciliamos contra la cuenta de cada familia.
Se mandan textos, fotos, documentos y videos. Los audios y las llamadas no están, y eso es todo por ahora.
La familia que quiere ingresar no se carga sola desde la web: el alta la hace el colegio, con el asistente o importando una planilla, y desde ahí la familia completa el legajo.
La inasistencia se registra y viaja en el boletín publicado. La notificación automática al padre todavía no existe.
Se instala desde el navegador y queda como app en el celular, con notificaciones. No hay descarga desde App Store ni Google Play.
Hoy la familia recibe el link de pago que vino con el comprobante y reporta la transferencia desde la app. Cobrar dentro de Konect está en camino.
Quién está detrás
Konect lo desarrolla y lo sostiene Tiknology, que trabaja junto a instituciones educativas hace más de quince años: redes, servidores, seguridad y soporte dentro de los colegios. La misma mano que sostiene la infraestructura sostiene la plataforma.
Traé un día real del colegio y lo miramos juntos: cómo saldría un comunicado y quién lo leyó, cómo entra una consulta de una familia y quién la resuelve, cómo se cierra un boletín — y, si querés, cómo queda la cuenta de una familia cuando alguien paga de menos. Sin formulario largo.
Recreación ilustrativa con datos ficticios: un comunicado publicado con su barra de acuse de lectura y, debajo, el resumen de la cuenta de una familia con el botón de publicar.